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lunes, 4 de mayo de 2015

¿SE PUEDEN DESCONTAR LOS DÍAS DE INCAPACIDAD, PARA EFECTOS DE LA LIQUIDACIÓN DE PRESTACIONES SOCIALES?



AUTOR: JUAN FELIPE DÍEZ CASTAÑO
Abogado litigante 
Especialista en seguridad social
Tel. 2762328
Cel. 3105461613
REF.
ASUNTO: CONCEPTO SOBRE CONTABILIZACIÓN DE DÍAS DE INCAPACIDAD COMÚN O LABORAL EN LIQUIDACIÓN DE PRESTACIONES SOCIALES.

Mediante la presente me permito rendir concepto sobre su consulta acerca de la posibilidad de descontar o contabilizar, según disponga la ley, los días de incapacidad común o laboral para efectos de la liquidación de prestaciones sociales. Para efectos de lo anterior me permito responder en los siguientes términos:
1. El artículo 51 del código sustantivo del trabajo, modificado por la ley 50 de 1990, regula el fenómeno jurídico de la suspensión del contrato laboral. El diccionario de la real academia de la lengua Española expresa entre las definiciones del término “suspender”, la siguiente: “Detener o diferir por algún tiempo una acción u obra.” En el anterior sentido, el contrato laboral mientras no esté suspendido, implica para el empleador el cumplimiento de todas las obligaciones constitucionales y legales para con el trabajador, esto se infiere claramente, entre otras, de lo dispuesto en las siguientes normas:
ART. 53 Cons. Nal:
“ARTICULO 53. El Congreso expedirá el estatuto del trabajo. La ley correspondiente tendrá en cuenta por lo menos los siguientes principios mínimos fundamentales:
Igualdad de oportunidades para los trabajadores; remuneración mínima vital y móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo; estabilidad en el empleo; irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en normas laborales; facultades para transigir y conciliar sobre derechos inciertos y discutibles; situación más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las fuentes formales de derecho; primacía de la realidad sobre formalidades establecidas por los sujetos de las relaciones laborales; garantía a la seguridad social, la capacitación, el adiestramiento y el descanso necesario; protección especial a la mujer, a la maternidad y al trabajador menor de edad.
El estado garantiza el derecho al pago oportuno y al reajuste periódico de las pensiones legales.
Los convenios internacionales del trabajo debidamente ratificados, hacen parte de la legislación interna.
La ley, los contratos, los acuerdos y convenios de trabajo, no pueden menoscabar la libertad, la dignidad humana ni los derechos de los trabajadores.”  (Subrayas y negrilla fuera de texto.)

ART. 16 C.S.T:
“Artículo 16.-Efecto.
1o) Las normas sobre trabajo, por ser de orden público, producen efecto general inmediato, por lo cual se aplican también a los contratos de trabajo que estén vigentes o en curso en el momento en que dichas normas empiecen a regir, pero no tienen efecto retroactivo, esto es, no afectan situaciones definidas o consumadas conforme a leyes anteriores. (Nota: Numeral declarado exequible por la Corte Constitucional en la Sentencia C-177 de 2005)” (Subrayas y negrilla fuera de texto).

Partiendo de lo resaltado en los artículos mencionados, resulta palmario concluir que los derechos laborales que emanan del contrato de trabajo por regla general deben ser observados sin solución de continuidad durante toda la vigencia del mismo. Ahora bien, a toda regla general cabe su excepción, y en esa comprensión, el ya mencionado artículo 51 del código sustantivo del trabajo, regula situaciones donde el empleador, a raíz de la suspensión del contrato, no tiene que cumplir con todas las obligaciones laborales de manera plena. En este punto, resulta adecuado citar el referido artículo:
“Artículo 51.-Modificado por la Ley 50 de 1990, Artículo 4o. Suspensión. El contrato de trabajo se suspende:
1o) Por fuerza mayor o caso fortuito que temporalmente impida su ejecución.
2o) Por la muerte o inhabilitación del empleador, cuando éste sea una persona natural y cuando ello traiga como consecuencia necesaria y directa la suspensión temporal del trabajo.
3o) Por suspensión de actividades o clausura temporal de la empresa, establecimiento o negocio, en todo o en parte, hasta por ciento veinte (120) días por razones técnicas o económicas u otras independientes de la voluntad del empleador, mediante autorización previa del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. De la solicitud que se eleve al respecto el empleador deberá informar en forma simultánea, por escrito, a sus trabajadores.
4o) Por licencia o permiso temporal concedido por el empleador al trabajador o por suspensión disciplinaria.
5o) Por ser llamado el trabajador a prestar servicio militar. En este caso el empleador está obligado a conservar el puesto del trabajador hasta por treinta (30) días después de terminado el servicio. Dentro de este término el trabajador puede reincorporarse a sus tareas, cuando lo considere conveniente, y el empleador está obligado a admitirlo tan pronto como éste gestione su reincorporación.
6o) Por detención preventiva del trabajador o por arresto correccional que no exceda de ocho (8) días y cuya causa no justifique la extinción del contrato.
7o) Por huelga declarada en la forma prevista en la ley.” (subrayas y negrilla fuera de texto.)

En consecuencia, como la suspensión implica la detención del contrato laboral, es decir, su pausa, esta situación da derecho al empleador a que, mientras duren las condiciones que dieron origen a la suspensión, se abstenga de cumplir ciertas obligaciones laborales, específicamente las que le señala taxativamente el artículo 53 del código laboral que expresa lo siguiente:
“Artículo 53.-Efectos de la suspensión. Durante el período de las suspensiones contempladas en el artículo 51 se interrumpe para el trabajador la obligación de prestar el servicio prometido, y para el patrono la de pagar los salarios de esos lapsos, pero durante la suspensión corren a cargo del patrono, además de las obligaciones ya surgidas con anterioridad, las que le correspondan por muerte o por enfermedad de los trabajadores. Estos períodos de suspensión pueden descontarse por el patrono al liquidar vacaciones, cesantías y jubilaciones.
Es en los eventos de suspensión del contrato laboral, que el empleador puede descontar dichos días para efecto de liquidar las prestaciones sociales, y a raíz de que el artículo 51 del código laboral no incluyó las incapacidades de origen común y laboral, como causales de suspensión del contrato de trabajo, esos periodos no pueden descontarse para efectos de liquidar las prestaciones sociales de que trata el título VIII del código sustantivo del trabajo (Arts. 193 y S.S).
2. En conclusión, los periodos de incapacidad general o laboral no pueden descontarse para liquidar prestaciones sociales.
3. Por otro lado, cuando se citó en este concepto el artículo 51 del C.S.T, se resaltó el literal 4 del mismo que habla de las suspensiones disciplinarias que de acuerdo con el reglamento interno de trabajo puede imponer el empleador al trabajador. Vale decir que estos días de suspensión, si se pueden descontar para efectos de liquidar prestaciones sociales, ello por plena autorización del artículo 53 del código laboral.

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